Estrategia
Cómo elegir una agencia de redes sociales en Lima
El portafolio dice más que la propuesta: si no puedes ver lo que produjeron, no sabes qué estás comprando.

27 de octubre de 20265 min de lectura0 vistas
Elegir agencia de redes sociales en Lima es, sobre todo, mirar lo que ya produjeron. Una propuesta se escribe en una tarde; un portafolio con piezas propias toma años.
¿Qué mirar primero?
- Piezas propias. Que puedas ver video grabado y editado por ellos, no un montaje de cuentas ajenas.
- Consistencia. Varias marcas distintas que igual se reconocen bien hechas.
- Rubros. No hace falta que hayan trabajado el tuyo, pero sí que hayan resuelto retos parecidos.
¿Qué mirar del equipo?
Pregunta quién hace qué. Una agencia que produce video tiene a alguien que graba y a alguien que edita; si todo lo hace la misma persona que atiende la cuenta, el video va a salir a última hora o no va a salir.
¿Cómo se sabe si miden de verdad?
Pide ver un reporte de ejemplo, aunque esté anonimizado. Si sólo trae seguidores y likes, estás viendo un informe de actividad, no de resultados. Debe decir qué se buscaba, qué pasó y qué se cambia el mes siguiente.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Garantías de número, precios cerrados sin preguntar nada de tu negocio, y negarse a poner las cuentas publicitarias a tu nombre. Las tres se arreglan preguntando antes de firmar.
¿Importa que conozcan tu rubro?
Menos de lo que parece, y conviene saberlo porque es el filtro que más candidatas descarta sin motivo. Lo que importa es que hayan resuelto retos parecidos: una agencia que supo hacer atractivo un producto técnico puede hacerlo en otro sector; una que sólo ha trabajado moda difícilmente entiende una venta industrial de tres reuniones.
Hay una excepción real: los rubros regulados —salud, educación, finanzas— donde hay límites legales sobre qué se puede prometer. Ahí la experiencia previa ahorra problemas.
¿Cómo se compara entre varias?
Con la misma información para todas. Prepara un brief de una página con lo que vendes, a quién, qué esperas y qué presupuesto manejas, y mándaselo igual a tres. Las propuestas que vuelvan serán comparables, que es justo lo que no pasa cuando cada una cotiza sobre una conversación distinta.
Al comparar, mira estos cuatro puntos y no el total:
- Piezas al mes y cuántas son video.
- Si la producción está incluida o va aparte.
- Qué se compromete en tiempo de respuesta.
- Qué se va a reportar y cada cuánto.
¿Conviene una agencia grande o una pequeña?
Depende de dónde quieras estar en su lista. En una agencia grande tienes más recursos y procesos, pero si eres su cliente más pequeño, te atiende el equipo junior. En una pequeña tienes a los dueños trabajando en tu cuenta, pero menos capacidad si necesitas mucho volumen a la vez.
La pregunta útil no es el tamaño: es quién va a trabajar en tu cuenta y cuántas cuentas lleva esa persona. Pregúntalo directamente.
¿Y las agencias de fuera de Lima o del extranjero?
Para estrategia, diseño y pauta, la distancia casi no importa. Para producción audiovisual, sí: alguien tiene que ir a grabar donde está tu marca. Si el video es parte de lo que necesitas —y en social media suele serlo—, conviene que la producción sea local aunque el resto no lo sea.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo toma elegir bien?
Dos semanas: una para pedir propuestas y otra para reunirse con las dos finalistas. Decidir en una reunión suele salir caro; alargarlo dos meses, también, porque mientras tanto no se publica nada.
¿Debería pedir referencias de clientes?
Sí, y conviene llamar. Pregunta por lo que no se ve en el portafolio: si cumplen plazos, cómo responden cuando algo sale mal y si el reporte mensual sirve para decidir.
¿Qué hago si ya tuve una mala experiencia?
Revisa qué falló exactamente: casi siempre es una de tres cosas —no había estrategia escrita, no había nadie con decisión del lado del cliente, o no se acordó qué medir—. Las tres se previenen antes de firmar, y las tres son preguntas concretas que puedes hacer en la primera reunión.
Puedes empezar viendo el portafolio y cómo trabajamos.


