Video
Cómo hacer guiones de video con IA sin perder tu tono
Sirve para estructurar y para acortar. El gancho y el ejemplo siguen siendo tuyos.
16 de octubre de 20265 min de lectura0 vistas
La IA es buena escribiendo la estructura y el cuerpo de un guion corto, y mala en las dos cosas que deciden si el video funciona: el gancho y el ejemplo concreto. Repartido así, un guion que tomaba media hora sale en diez minutos y sigue sonando a ti.
¿Cómo se le pide un guion?
Dándole el material, no el tema: «Esto es lo que quiero explicar [tus notas]. Hazme un guion de 30 segundos en dos columnas: lo que se dice y lo que se ve. Frases cortas, una idea por frase. No escribas el gancho: déjame tres opciones al final para que yo elija».
¿Por qué pedir la columna de «lo que se ve»?
Porque es la que casi siempre falta, y sin ella el resultado es alguien hablando a cámara cuarenta segundos. Pedirla obliga a la herramienta —y a ti— a pensar el video como video y no como un texto leído en voz alta.
¿Qué hay que corregir siempre?
- La duración. Suele escribir el doble de lo que entra: al hablar caben dos o tres palabras por segundo.
- El gancho. El suyo será correcto y genérico.
- El ejemplo. Si lo inventó, se cambia por uno real tuyo. Es lo único que nadie más puede contar.
- El cierre. Los suyos tienden a resumir; un video corto cierra con una idea, no con un resumen.
Un uso que casi nadie aprovecha
Al revés: grabas primero, hablando suelto, y después transcribes. Con la transcripción en la mano le pides que la ordene y la acorte. El resultado conserva tu forma de hablar —porque es tuya— y gana la estructura que a la improvisación le falta. Para quien se traba escribiendo guiones, esto cambia el proceso entero.
Antes de grabar
Léelo en voz alta con el cronómetro. Si no entra, sobra texto; si te suena raro al decirlo, no lo digas así. Un guion que no pasa la prueba de la voz no se arregla en la edición.
Guion, grabación y edición, con esto hecho, es producción audiovisual.